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10/21/2010

Carta enviada a Claudio María Domínguez

Acá Silvia Freire, compartiendo con ustedes una carta enviada a Claudio María Domínguez:

Colegamigo help!!!
Urge actualizar el mensaje! Muy pocos encargados de difundir (por no decir ninguno) están aplicando el método, (¡por ahora!)
Escuchate ésta del doctor Gerarld G. Jampolsky ¡un capo!:

“Días antes de su próxima visita a la Argentina “Vivir sin miedo” en el Salón Azul del Congreso Nacional y pasado mañana hablará en el Jardín Japonés sobre “Recordar o perdonar", Jampolsky dialogó telefónicamente con LA NACION sobre las "actitudes que sanan", que le han valido el reconocimiento internacional y que, según reconoce en sus libros, le permitieron abandonar el alcoholismo.
-Muchas veces no podemos cambiar el mundo externo ni a los demás, pero sí nuestra propia percepción- rezan declaraciones de Jampolsky difundidas antes de su próxima visita.”

En el Congreso Nacional! En La Nación! “…muchas veces no podemos cambiar a los demás…”. Queeee??? Muchas veces no podemos??? Cambiar al otro??? Naaaa por favor!

El mensaje sería: –Bue… ya que muchas veces después de intentar, no logramos cambiar al otro…- Naaa!!! Ni lo intentes! No porque no puedas, no porque no vas a lograrlo ¡No es lo correcto!

Ya que muchas veces intentaste ponerle un corcho en el culo de tu bebé para que aprenda a cagar sólo cuando vos lo deseas entonces…
Naaa!!! Por favor amigo, aprovechá tu voz, tu lengua, tu espacio ¡Te necesitamos!

A ver… en un nivel de conciencia que no conocemos “contratamos” a las personas ideales para recrear las circunstancias que necesitamos para sanar algo viejo.
Yo contrato al otro! Yo necesito del otro! Yo lo convoco! Yo recreo la escena! Yo, entonces, lo menos que puedo hacer es agradecer!!!
Gracias!!!
Gracias por entrar en mi realidad para representar el papel que te di.
Lamento haber necesitado nada menos que de vos, mi ser amado, para poder sanar algo que está en mí.
Gracias – Lo siento – Te amo.
Enojarse con el otro es tan ridículo como enojarse con el hígado porque patea después de haberte comido dos costillas de cerdo con papas fritas y huevo frito con panqueques mixtos de postre ¿qué culpa tiene el pobre hígado? Todavía que te avisa!

La enfermedad nos habla. Eso ya lo están difundiendo. ¡Las circunstancias también nos hablan! y sabés qué están sugiriendo que hagamos Claudio: “Diez secretos para rajar rápidamente de la adversidad” “Sepa reconocer al cartero que viene avisarle que van a rematar su casa porque no pagó así no lo atiende” Malo cartero!

“Diez maneras de atacar al cartero”. Rifles, perros de ataque, granadas, maten al cartero!
Naaaaa!!!
Una vez que aprehendemos ésto, el paso dos sería no quedarnos en la culpa de haber contratado a un ser amado para poder sanar algo viejo ya que cuando hicimos el casting el otro se postuló para sanar algo suyo, viejo.

-Pedrito ¿querrías entrar en mi realidad cagándome a trompadas?-
-No! Rrracias!!!-
-Juancito ¿querrías entrar en mi realidad cagándome a trompadas?-
-See!!!-
-Listo Juancito. Firmamos contrato. Nos vemos a las tres en el teatro para representar nuestros papeles.-

¿No es perfecto Claudio? Qué maravilla!!!

Tu hija quizá firmó contrato cuando necesitaste limpiar una creencia. Ponele que la creencia era: –ya estoy grande para ser papá, ya no tengo la misma paciencia.
-Niña, ¿podrías entrar en mi realidad para corroborar mi creencia de que a mi edad uno ya no está para llantos de bebe?-
-Sipi sipi papi!-
Y ahí, amigo, o confirmás tu creencia orgulloso al decir “Lo sabía”, “te lo dije” o aprovechas para reconocer la creencia y limpiar. Chim pum.

Impecable!

Doy por seguro que entendiste. Imagino que estarás de acuerdo con la idea y supongo que estarás encantado de repetirla millones de veces!
¿Querrías entrar en mi realidad vociferando por doquier la buena nueva mi querido amigo?
Con amor y gratitud.
Silvia

7/17/2010

Una anécdota de la clase

Vino a clase una mujer que ya había estado hacía tiempo en una charla gratuita de los jueves. En esa oportunidad, le hice ver que usaba anteojos muy pesados, ya que es muy miope; y que por la forma de su nariz, pequeña y casi sin tabique, esos anteojos le impedían respirar bien. Esa primera vez, ella estuvo de acuerdo, decidió cambiarse los lentes, y todos la aplaudimos.
Ahora, cuando la veo en casa, le hago notar que sigue usando los mismos anteojos que le oprimen la punta de la nariz, impidiéndole respirar. Ella me dice que no pudo cambiar los lentes, (mientras empujaba infructuosamente los lentes hacia arriba, que volvían de inmediato a deslizarse hasta la punta de su nariz) porque no tenía el dinero para hacerlo ahora. Pero que alguien le había sugerido comprarse unas tiras nasales que son como una curita, que se ponen en la nariz, y que harían que los lentes no se le deslizaran. Cuando le hago notar que tampoco traía puestas esas tiritas (que son muy económicas) se quedó callada, sin contestar.
Les cuento esto para hacerles notar varias cosas. Primero, eso hacemos todos. Estamos de acuerdo con algo que nos beneficiará, decidimos llevarlo a cabo, festejamos haberlo visto, y luego... no lo hacemos! ponemos mil excusas que justifiquen la falta de acción. Por eso, si estás leyendo esto... reconocé lo que esta anécdota viene a mostrarte, tal como yo lo busqué en mi. Si esta mujer estuvo en mi vida, y está ahora en la tuya, ambos podemos buscar en qué aspecto somos iguales a ella.
Además, me mostró que tauro sigue muy vigente en mi vida. Yo le hice una sugerencia, y a la siguiente vez que la veo... insisto! Eso es tauro: va detrás de la capa roja, (en mi caso, los lentes tapando la nariz de esta señora) hasta que finalmente la embiste. Gracias a este camino iniciado, hoy la capa roja ya no está frente a mi marido... Pero aprovecho para hacer ho oponopono, ver ese aspecto en mí, y decirle a esta señora: Lo siento, te amo, gracias. Lamento haberte usado para ver algo que estaba en mi, y que no hubiera visto sin tu ayuda. Ho oponopono, Padre, corrige mi mente.
Y vos? Ya ho oponoponeaste? Dale! No te pierdas la oportunidad de limpiar en tu vida lo que sea que esta mujer nos viene a mostrar.

7/13/2010

Oración de San Francisco de Asis

Estoy trabajando mucho con esta oración de San Francisco de Asís. Que expresa tan lindo algunas intenciones que me complacerá mucho llevar a cabo!
Te la copio completa:

ORACIÓN POR LA PAZ

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz
Que donde haya odio, ponga yo amor.
Donde haya ofensa, ponga yo perdón
Donde haya discordia, ponga yo armonía
Donde haya error, ponga yo verdad
Donde haya duda, ponga yo la fe
Donde haya desesperación, ponga yo esperanza
Donde haya tinbieblas, ponga yo la luz
Donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh, Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolada como en consolar,
en ser comprendida, como en comprender
en ser amada como en amar;
Porque dando se recibe, olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
muriendo se resucita a la vida
Amén

7/12/2010

He decidido dejarme

Tomé una decisión. He decidido dejarme. Cuando pude reconocer que una reacción que tuve respondía a mi orgullo, o que esa otra reacción respondía a lo aprendido de mi madre, o que esta otra reacción respondía a un rasgo de mi signo regente, como puede ser la tozudez de Tauro, me dije: "Perdón, quién soy yo en verdad? Habiendo crecido en otra casa, educada por otros padres, ¿sería la misma que soy hoy?
¡Qué necesidad tengo de encontrarme, qué ganas tengo de verme!
YO no soy sólo Silvia Inés Freire. Me llamo así porque el hombre que eligió mi mamá se apellidaba Freire, me llamo Silvia porque le gustaba a mi mamá y me llamo Inés porque mi mamá sintió culpa de que mi papá hubiera dejado a su novia Inés cuando se enamoró de ella.
Y yo, ¿que tuve que ver con eso?
"He decidido dejarme", entonces, significa que no le voy a prestar más atención a Silvia Freire. Todo bien con ella, eh. No es que no me guste, o que la rechace, al contrario. Actuaré de la misma manera que con el vestidito que tengo puesto, que me encanta, que es lindo y sentador; pero si se rompe o se mancha con lavandina, no pierdo la paz por eso; ¡lo tiro, me pongo otro! Ni me enojo con el vestidito, ni lo odio, ni pierdo la paz. Yo no soy este vestidito. No soy Silvia Freire, yo hago de Silvia Freire…

Eso no significa que renunciemos a aquellos aspectos de nosotros mismos que nos son útiles. No voy a dejar de ponerme este lindo vestidito porque sí. Me lo pongo y lo uso mientras me sea útil. Es útil para no estar desnuda, es útil porque es invierno y el vestidito es abrigadito.
Si la tenacidad me es útil, por ejemplo, aunque sea un aspecto de la personalidad de Silvia Freire, si me sirve para seguir en este camino y me es útil, no la voy a descartar. Hay aspectos que sirven. Por lo tanto, usalos, pero recordá siempre que no sos ese aspecto.

Sos mucho más.

7/09/2010

Te cuento algo que pasó en clases...

Vino una chica que vive sola, a los 32 años, porque se separó de su pareja y ahora se dio cuenta de que su último novio era igual a su papá; entonces, entendió que no había perdonado a su papá. Silvia le dijo: -Te felicito, porque esa angustia que te está oprimiendo la garganta es la que lleva a la enfermedad, si uno no se ocupa del tema y no lo resuelve. Así que te felicito porque te estás ocupando, y que descubras que esa situación aún hoy te oprime, y que por eso tu inteligencia superior sigue tratando de recrear las mismas situaciones para que puedas sanar. Porque sino, uno tiende a huir de las situaciones displacenteras, que están armadas por la inteligencia superior, solamente para darnos una nueva posibilidad de sanar. La mayorìa de la gente vive así, sin tomar conciencia de que lo que está haciendo es recrear situaciones. Yo escuché miles de veces decir "Pero mirá vos, me tocan todos los novios iguales!" porque la gente cree que es azar, pero en realidad, es tu inteligencia superior la que arma esas situaciones repetidas, esas relaciones parecidas. Hace unos años, yo creía que era sólo adicción. Un recrear por recrear, y para colmo, como los científicos descubrieron que el hipotálamo libera distintas sustancias ante distintas emociones, y que el cuerpo termina haciéndose literalmente adicto a esas sustancias, entonces, me cerraba la idea de que somos adictos a las emociones, y vamos por la vida tratando de volver a vivir la misma angustia, o el mismo temor que ya sentimos. Entonces, por ejemplo, si tu padre te pegaba todos los días a las seis de la tarde, resulta que tu padre se va o se muere, y a las seis de la tarde, tu cuerpo empieza a sentir la necesidad de sentir temor, y como tu padre ya no está, empezás a buscar un nuevo proveedor de esa droga. Pero luego, viene el ho oponopono y me agrega un dato: ese mecanismo funciona así, pero te estás olvidando de que hay una en vos que prepara esa situación repetida para darte la oportunidad de sanar. Hay una inteligencia superior en vos, que arma esas situaciones para que puedas sanarte. Entonces, hasta hoy, me quedo con la idea de que soy un ser espiritual, viviendo una experiencia corpórea, a pedido del ser espiritual que soy, buscando circunstancias favorables que le permitan a mi espíritu evolucionar y sanar, y la mayor evolución me la brinda perdonar. Así que como no pudiste perdonar a tu papá, volvés a vivir esa experiencia para poder perdonar. Cuando reconocemos una circunstancia como esta que mencionás, que aún no habías podido perdonar a tu papá, todo cambia; porque ya no irás por la vida culpando a los hombres malos que encontrás en tu vida de casualidad, sino que empezarás a reconocer que vos atraés ese tipo de hombres para que te recuerden a tu papá, y así tener la oportunidad de cambiar tu relación de pareja, sanar, y de esa manera, sanar la relación con tu papá aunque él ya no esté en tu vida. Cuando notes que tu pareja se parece a tu papá, vas a empezar a observar las similitudes, sobre todo en las emociones que te genera ese que está ahí enfrente. No porque se parezcan físicamente, eh. Uno tiene que preguntarse "Qué me hace sentir fulano con esto que me dijo? Y... me hace sentir esto, y lo otro. Quién me hacía sentir eso en mi infancia? Mi padre." Ok, entonces, disfrutá del plato, que ahí lo tenés, que lo creaste y te lo serviste para que, al sentir la misma emoción, puedas sanar en donde se generó realmente: en tu interior. Contame ahora qué emociones te hacía sentir tu padre"Mujer: - Y... no era demostrativo, y además me criticaba todo el tiempo, me decía mediocre...Silvia: -Mediocre... qué palabra extraña para decirle a una nena, no? Ahora existe esa palabra para vos como una oportunidad, para que puedas chequear si sanaste. Si vos me decís a mi, Silvia Freire, mediocre, yo no te creo. Me dirás otras cosas que coinciden con lo que yo creo de mi, y que coinciden con lo que mis padres me dijeron que yo era, y ahí si, te daré crédito. Entonces, el problema es que vos le creíste a tu papá cuando te dijo mediocre, por eso te afecta la palabrita. Y ahora vos sostenés esa creencia, y a vos misma te seguís diciendo mediocre, hasta que puedas entender que esa palabra no es para vos, te reconcilies con ella, y cuando alguien grite "mediocre", ya no te des vuelta porque no es para vos. De qué murió tu papá?M - cáncer de vejiga. Silvia: El cáncer es resentimiento. Dice Louise Hay que la emoción que lo genera es el resentimiento. Qué sabés de los 7 años de tu papá? M: -A esa edad sus padres se separaron, porque mi abuelo se fue con otra mujer. Silvia: Entonces, tenemos ahí a un niño de 7 años, asustado, porque el papá se fue (además no sabemos cómo exteriorizó tu abuela ese abandono...) Y de grande, tiene delante de sí a una hija que le reprocha que no es demostrativo. Qué va a saber de ser demostrativo? Si su padre lo abandonó, si no hubo un papá que lo abrazara... No sabemos cómo fue su infancia. Lo que sí sabemos es que él se sentía criticado por vos, por ser poco demostrativo. Así que quiero saber si vos te sentabas a su lado, y te interesabas genuinamente por saber qué cosas le hicieron sufrir...M: No, no lo hacía.Silvia: -Entonces, tenemos ahí un espejo interesante, no te parece? Vos le criticás a él lo que vos tampoco hacías. Qué interesante, no? Y tu papá no volvió a formar familia?M: -Si, mi papá se fue con otra mujer. Silvia. -No se si está muy bien conjugado "se fue con otra mujer". Cómo se llevaba con tu mamá?M: -Se llevaban muy mal, la verdad, no daba la impresión de que se quisieran. El siempre la anuló a mi mamá.Silvia: -Entonces, para tu mamá fue una suerte que tu papá se fuera, digamos... M: -No se si fue una suerte, pero vivían peleando... En realidad, son cosas de ellos. Silvia: No, no son cosas de ellos, linda. Porque hoy estás vos acá hablando de ellos. Y lo que tenemos acá es una mujer con conceptos, uno de los cuales es "mi papá anuló a mi mamá", y en verdad, nadie anula a nadie, a menos que uno quiera anular y otro quiera ser anulado. Si tu madre no hubiera querido ser anulada, lo hubiera echado mucho antes. Además, vos dijiste que tu papá se fue con otra mujer, pero si ellos se llevaban tan mal, seguramente tu papá se sintió poco amado, se sintió criticado, y no está mal que elija entonces irse con alguien que lo ame, lo cuide y lo aprecie. No te parece?"